La importancia de la Revolución de Octubre

2019-10-15T22:55:24+02:009 de noviembre, 2012|Opinión|

Nuestra conciencia de clase se va nutriendo de los hechos objetivos que nos rodean. En nuestra época, la mayoría de los trabajadores tienen prejuicios tomados de la burguesía, se creen la inmutabilidad del capitalismo. Soportan la bajada de salarios, el incremento de los precios, el descaro del robo consentido de los bancos, multinacionales y la clase política decadente burguesa, quieren imitar hasta su forma de vida. Esta concepción es idealista pues se ha convertido en un dogma, ya que es inevitable su fractura, no se analiza de modo científico, materialista, que el régimen basado en la mercancia y en el trabajo asalariado, no tiene salida, el imperialismo destruye más que construye. Bien nos han machacado para que no pensemos en otra alternativa social. Muchos no quieren recordar que es posible otra sociedad, que iluminó La Revolución de Octubre.

En tales años, como hoy, la posición de la gran mayoría de los escritores, analistas e intelectuales pagados por el régimen imperialista en todos los países del mundo, imbuían en los obreros la inutilidad de sus luchas, de la huelga política, de las algaradas en las calles, todo debía ser regulado por los señores diputados y el parlamento. Machacan que la política  es un asunto para personas «responsables», para salvaguardar los negocios y las ganancias. Arguyen que todo acto que dificulta este objetivo, sea perseguido y rápidamente «etiquetado» con leyes «bloqueadoras» para que no vuelva a suceder. Hablar, repartir prebendas, realizar concesiones caritativas, si,pero cuando se discute la autoridad de esa minoría de explotadores frente a la mayoría de los asalariados, sale el puño dictatorial de la clase burguesa.

Todos esos «plumìferos» argüían el fracaso de una revolución del proletariado. En el siglo pasado y en el presente ellos defienden con sus escritos la posición de clase del imperialismo. Y es hasta «lógico» porque es un trabajo que deben vender en el mercado, un producto que debe contentar a una gran mayoría de lectores, son rehenes de la demanda. Pero afortunadamente, quienes escriben, hoy somos muy pocos desde las filas de los trabajadores, pero cada vez somos más. Nuestra conciencia de clase, nos obliga a esparcir lo que hemos aprendido y luchar desde nuestras trincheras tanto avasallamiento, hostigamiento de las conquistas del proletariado y sobre todo impulsar el socialismo.

Hechos más que palabras

Una de las primeras consecuencias del triunfo de Octubre, fue que muchos intelectuales, cuando vieron los hechos realizados por los bolcheviques, comprendieron que no había alternativa dentro del régimen de opresión capitalista, y se proletarizaron.

Los trabajadores, los comunistas bolcheviques y los asalariados entonces fueron por delante de las palabras. Vieron la inutilidad de las prédicas del bien o del mal. Muchos años de lucha tanto ideológica como huelguística, germinaron en una conciencia de clase «en sí» a clase «para si». Confianza que la clase explotada puede llevar a toda la sociedad al umbral de la libertad. Conciencia que podemos dictar nuestras leyes por encima de las ansias de poder de los explotadores de «mercancía humana».

Lecciones de una sociedad más justa y colectiva

Solamente por los avances de la humanidad gracias a la Revolución de Octubre, merece que luchemos por su continuación:
1.- Erradicó el hambre en la Unión Soviética e intentó que todo el mundo siguiera su ejemplo.
2.- Implantó la sanidad universal para toda su población, acabando con un gran número de enfermedades crónicas, impulsando las medidas profilácticas y en imitación las siguieron en todos los países.
3.- Lo más básico para vivir casi gratis: agua, luz, calefacción, cultura, deporte, transporte, medicinas.
4-  Garantizó la educación pública, alfabetizando a su población, siendo gratuita y obligatoria; desde la cuna hasta la universidad, formando a los obreros en dirigentes de la sociedad, de forma colectiva se realizaban los planes de estudio, mediante la ciencia y el materialismo dialéctico.
5.- Imprimió la nueva forma de trabajar, laborar para construir socialismo. La colectividad como identidad de clase para toda la población. Ir al puesto de trabajo para crear una nueva sociedad, todos juntos, donde los obreros elegían de entre los mejores a sus dirigentes, enseñaban a comportarse a estos, estaban subordinados en un único plan estatal centralizado de producción.

Solamente por esos avances es importante que celebremos y luchemos por un nuevo Octubre. Cuando el sistema socialista estableció el poder obrero, esté en una década dejó muy atrás a los principales países capitalistas en términos de desarrollo. Les enseñó el abismo que separa a la mayoría de los trabajadores de la minoría de rentistas e imperialistas explotadores.

Pero, la fantástica antorcha que iluminó el disparo del crucero «Aurora», hizo posible que hoy los trabajadores tengamos los derechos sociales, sindicales y políticos arrancados a los explotadores. Su ejemplo hizo que los poderosos magnates, a fin de acallar las sublevaciones de los oprimidos durante los años 20, 30, 40, 50 y 60, repartiesen beneficios y prebendas a una parte exigua de los obreros. Con estas medidas sobornaron a una parte de estos, para que no pensaran en barrerlos del poder.

Pero, hoy más que nunca la sociedad se divide en clases sociales antagónicas. De una parte la clase burguesa, de la oligarquía financiera, sus corporaciones, sus partidos, sus dirigentes sindicales corruptos, sus asociaciones de caridad «ongs» y su aparato propagandistico periodístico, religioso idealista. De otra parte la inmensa mayoría de los obreros asalariados autóctonos e inmigrantes, parados, semiproletarios, de los autónomos arruinados que acaban proletariazándose.

Pero, la ofensiva destructiva por conseguir más beneficio de los parásitos capitalistas, nos lleva a luchar por no perder esas migajas conseguidas con tanto esfuerzo. A plantearnos, si tenemos que esperar un nuevo ataque sin responder. Si nuestras respuestas ya no están en consonancia con el ataque recibido. Si quieren convertir en delito la protesta, la huelga no es suficiente, porque el egoísmo, el despilfarro, mercantilismo, y el mínimo esfuerzo anidan en las mentes obreras.

¿Cómo luchar contra tanto miedo entre los trabajadores?

La fuerza principal de la Revolución de Octubre era el Partido Comunista Bolchevique.Una de las lecciones fundamentales de aquella fecha, es que sin el instrumento del movimiento continuo hacia el comunismo, o sea el Partido Comunista, no habrá una nueva Revolución Proletaria.

La burguesía ha hecho de todo por destruir la Unión Soviética y destruir en cada país sus partidos comunistas marxistas-leninistas. Los peldaños contra la URSS, desde el exterior fueron la intervención, la guerra civil,  los complots de los kulaks, el aislamiento, la 2ª Guerra Mundial, y el chantaje nuclear. Desde el interior los intentos contrarrevolucionarios de los socialdemócratas y anarquistas, el sabotaje trostkista, la mentalidad pequeñoburguesa de una parte del campesinado y la intelectualidad, el intento de golpe de estado de Bujarin y Tujachevski, y el golpe de estado de Jruhschov.

También la Revolución de Octubre, nos enseñó que la conciencia de clase de los trabajadores es muy peligrosa para la burguesía. Aún estamos atados a sus cadenas. A sus carros y lacayos. Es urgente que en todos los sindicatos la unidad de clase esté por encima de las siglas.

Nos enseñó, que cuando las huelgas parciales, llevan a huelgas generales y estas a huelgas políticas contra el sistema social de explotación imperante, siendo necesario que toda la población trabajadora se implique. Para ello, imprescindible es levantar organizaciones de lucha, asociaciones reivindicativas que pongan en cuestión la apropiación privada de los beneficios de la producción, las alianzas de todas las organizaciones para combatir los retrocesos sociales.

Nos enseñó, que estemos vigilantes ante los derrotistas, diletantes, agoreros, pancistas vendidos que se conforman con las migajas. Que la lucha por nuestros derechos sociales y políticos no tienen su horizonte dentro de la actual dictadura de clase de la burguesía. Por ello la lucha contra el imperialismo es la lucha por acabar con sus estructuras nacionales, supranacionales y económicas.

Nos enseñó, que todo comienza cuando la clase «para si» instaura el Poder de los Obreros. En cada país. Estamos en la era de las revoluciones proletarias, e ir en su contra, es ir contra la historia, contra la ciencia y contra la propia libertad de la humanidad. «Nunca se apagará el deseo de una nueva sociedad, más justa y más humana, será estrangulado el intento mil veces, pero se levantará la rebelión una y mil veces» (Romain Rolland)

Porque el sistema imperialista está dando sus últimas bocanadas, podrá destruir y sobornar, podrá buscar refugios y tretas desde donde oprimir, pero si las obreras y obreros adquirimos conciencia del poder de nuestras mentes y nuestras manos, habrá un nuevo 7 de Noviembre, de eso no tengo duda.

¡Por nuestros esforzados luchadores bolcheviques!

¡Por las víctimas de las barbaries imperialistas en el mundo!

¡Por la recuperación de la conciencia de clase por nuestro proletariado!

¡VIVA LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

¡VIVA EL 7 DE NOVIEMBRE, EJEMPLO DE LA REVOLUCIÓN DEL PROLETARIADO!

¡VIVAN LOS PARTIDOS COMUNISTAS MARXISTAS-LENINISTAS REVOLUCIONARIOS!

Por Nestor Guadaño