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Documento del Congreso

Antifascismo

Iniciativa Comunista

Domingo 3 de agosto de 2008


En Europa y América Latina, cobran auge muchos grupúsculos hasta hace poco "dormidos" y silenciosos, que hoy, como siempre que les necesitan, son grupos muy diversos y variopintos, que se mueven según la conveniencia entre la legalidad y la ilegalidad. Podemos encontrar entre éstos, desde partidos políticos a estructuras que rozan la ilegalidad o abiertamente ilegales, que son toleradas y que “extrañamente” gozan de impunidad e incluso de reconocimiento oficial (por el servicio que prestan al sistema).

Aunque todos estos grupos levantan banderas muy diferentes en cada lugar donde se encuentran, negando en muchos casos sus verdaderas intenciones, podemos afirmar que todos ellos en el fondo tienen el mismo objetivo: la defensa a ultranza, del sistema capitalista y la defensa de sus desigualdades y privilegios.

Muchas de estas organizaciones funcionan legalmente, manteniendo en la sombra estructuras paramilitares, que emplean en momentos específicos para frenar a través del terror (a veces tolerado institucionalmente) los avances y conquistas sociales, que pongan en peligro el actual orden de cosas. Según M. Vázquez Montalbán: "El fascismo nunca se equivoca de objetivo y desde el desorden aparente, incluso a veces estrafalario de su gestualidad, se mueve con paradójica precisión lógica hacia la finalidad de mantener los más injustos órdenes ... "

Cuando hablamos de fascismo y algunas de sus características como el racismo y la xenofobia, no hablamos de fenómenos aislados o respuestas sociales a realidades concretas. Los elementos ideológicos del fascismo y la exaltación de los valores más conservadores, no surgen espontáneamente en ninguna sociedad, se van introduciendo poco a poco de manera sutil o abierta, a través de procesos "educativos", religiosos, grupos o partidos políticos y propaganda alienante, a través de medios de difusión. El caldo de cultivo que permite la proliferación de las ideas fascistas es una mezcla entre ignorancia, prejuicios y fanatismo. Franz Fanon decía que: "el racismo no es una constante del espíritu humano sino una disposición inscrita en un sistema determinado".

Sus principales enemigos son los "rojos", como llaman a los comunistas y/o en general cualquier militante de izquierdas, antifascista o progresista; fomentan el odio a los judíos (paradójicamente se declaran pro palestinos) aunque rechazan a los árabes a quienes llaman "moros”; se asumen xenófobos y racistas rechazando cualquier cultura "no occidental” y raza “no blanca"; acusan a los inmigrantes de ser invasores que "se aprovechan de las ventajas sociales de Europa" y que "contaminan y ponen en peligro la continuidad de la raza aria europea”; criminalizan a los colectivos de gay’s y lesbianas considerándolos/as como "enfermos o pervertidos". Hacen alusiones frecuentes a la Patria, al Estado nacional y a la Familia como "pilares supremos" donde se asientan los intereses del Estado sobre el individuo. Con su defensa de lo que llaman "valores cristianos occidentales", bajo supuesta “protección a la institución de la familia”, promueven el retroceso en avances sociales, buscando reinstaurar la prohibición del divorcio, el aborto y el matrimonio homosexual; además pretenden relegar de nuevo el papel de la mujer a la misión reproductora y la dedicación a su modelo de familia. Utilizan signos nazis o fascistas y niegan en muchos casos su verdadera ideología, aunque minimizan y califican de falsos algunos hechos históricos como el Holocausto llevado a cabo por el 3e Reich contra el pueblo judío y hablan de Hitler y Mussolini como grandes estadistas o políticos.

El fascismo no es un fenómeno de "tribus urbanas", "bandas delincuenciales" o grupos radicales, como pretenden presentarlos, quienes según la conveniencia, se sirven de ellos para defender "el modo de vida occidental y cristiano". La historia está llena de ejemplos, en los cuales ha quedado claro que muchos que en un tiempo se abanderan como fervientes "demócratas", al ver en peligro sus intereses y los privilegios de la clase burguesa (los ricos) por el avance de la lucha social o la llegada de la izquierda al poder, abrazan el fascismo, lo apoyan y lo justifican. El fascismo es en realidad, la cara rabiosa del capitalismo.

ORÍGENES

Fascismo.-

En 1919 es fundado un partido en Milán cuyo nombre era Fasci ltaliani di Combattimento. Los principales ideólogos de lo que luego se conocerá como fascismo fueron el ex dirigente socialista Benito Mussolini, Giovani Gentile y Alfredo Rocco. El ideario inicial del fascismo estaba fundado en el anticomunismo, el desprecio por los derechos individuales y la exaltación de Estado como suprema entidad histórica (la sociedad al servicio del Estado y no el Estado al servicio de la sociedad). Erigió un totalitarismo político que rechazaba toda posibilidad de convivencia y buscó anular y aniquilar toda oposición, aplastando cualquier disidencia. Esto llevaba implícita la creencia de la posesión de la verdad; se creó una gran infraestructura de propaganda, que comenzaba en el sistema educativo, pasaba por la movilización de la juventud y alcanzaba el monopolio de los medio de comunicación. El carácter simbólico de la formación y la mitificación e intento de imitar el imperio romano, desempeñaron un papel socializador muy importante. Las relaciones con la Iglesia mejoraron, más aún después de la firma de los Pactos de Letran en 1929, por los que la Iglesia reconocía definitivamente el Estado italiano y Mussolini daba el beneplácito para la fundación del Stato Citta dil Vaticano.

El supuesto carácter antipolítico, antiliberal, anticapitalista que exaltaban los fascistas en un principio, termina sacralizando la política en lugar de eliminarla, aplicando en los hechos, un capitalismo más salvaje y funcional, que se contradijo en la práctica con las reivindicaciones iniciales en pro de los derechos de los trabajadores, que pasaron a convertirse al servicio del estado fascista, prácticamente en esclavos sin representación ni defensa, fuera de las estructuras oficiales.

Nazismo.-

El nazismo, que surgió a partir del Partido Nacional Socialista Alemán y cuyo líder e ideólogo fue Adolf Hitler, reunía planteamientos muy similares al fascismo en algunas cosas de su ideario, especialmente en su esencia anticomunista; pero planteaba además elementos propios racistas, como la idea de la "superioridad racial de los blancos arios", pretexto con el que se justificó el despojo y posterior exterminio en masa de judíos, gitanos y millones de personas, en lo que se conoce como Holocausto.

En la derrota del nazifascismo, la URSS aportó un sacrificio incomparablemente superior al de todos los aliados juntos, al precio de 20 millones de vidas, más de la mitad asesinadas en campos de exterminio.

En la Segunda Guerra Mundial el fascismo italiano y el nazismo alemán fueron derrotados militarmente y la muerte de sus principales ideólogos y líderes, así como la difusión internacional de los crímenes cometidos por Hitler y Mussolini, trajo consigo un retroceso importante para la expansión de su ideario.

El régimen de Franco.-

En España, Francisco Franco, encabezó la sublevación militar fascista el 18 de julio de 1936 que desencadenó la guerra civil, instauró el fascismo a la española y, aunque fue apoyado por Hitler y Musolini para vencer a los/as republicanos/as que gobernaban a través del Frente Popular, consiguió de manera oportunista, mantenerse al margen de la Segunda Guerra mundial y ser aceptado como aliado de occidente en la llamada “Guerra Fría” contra el comunismo.

Sobre esto dice Vázquez Montalbán: "El franquismo es el fascismo a la española, por más que algunos científicos sociales, por lo general algo vinculados, plena o tangencialmente, con él en algún momento de su vida o de la de algún familiar íntimo, hayan tratado de rebajar el carácter fascista del franquismo calificándolo simplemente de autoritario.

El peculiar fascismo español, como el italiano o el alemán, representaban una respuesta común de la época del miedo ante el avance del proletariado y el doble juego cínico de las oligarquías, utilizando la fuerza de choque de esas masas asustadas, para recuperar una hegemonía totalitaria, frente a la finalmente resistible ascensión del movimiento obrero".

ESTADOS UNIDOS, EL FASCISMO AL SERVICIO DEL IMPERIALISMO

A finales de la Segunda Guerra mundial, la Oficina de Servicios Estratégicos, que era el aparato de espionaje estadounidense, organizó con el Vaticano la evacuación de diez mil nazis hacia Latinoamérica y Estados Unidos en una operación que recibió el nombre de "PAPERRCLIP", mediante el "Displaced Person Act". Muchos de los nazis reclutados reforzaron las investigaciones y desarrollos en guerra bacteriológica y nuclear, y participaron en el nuevo equipo de espionaje para actuar en territorio soviético empleando a los principales jefes de la inteligencia nazi contra la Unión Soviética durante la Guerra fría.

La CIA.-

Ya inmersos en la Guerra Fría, los oficiales y funcionarios especialmente de Estados Unidos, utilizaron las técnicas ensayadas por los nazis para obtener información de prisioneros, para torturar eficientemente, y llegaron a ciertos acuerdos con muchos criminales de guerra alemanes para ponerlos a su servicio. En 1947 la OSS, se transforma en la Agencia Central de Inteligencia (CIA), que en 1948, crea un ala de acción encubierta denominada Oficina de Coordinación Política bajo dirección de Frank Wisner. Las responsabilidades de esa oficina incluyeron: "propaganda, guerra económica, acción directa preventiva, incluso sabotaje, anti-sabotaje, demolición y procedimientos de evacuación; la subversión contra Estados hostiles, incluyendo la ayuda a los grupos de resistencia clandestina y el apoyo de elementos anticomunistas autóctonos en los países “amenazados” del mundo libre". Organiza también un nuevo elemento coordinador, la Agencia de Inteligencia de Defensa (OlA), y enlazada con el Pentágono, la Escuela de las Américas en Fort Benning (SOA) y sus diversos institutos en Fort Gullick y Fort Bragg,

En 1996 se inició una gran campaña contra el SOA, tras destaparse en las listas de ex alumnos, a conocidos genocidas, torturadores y dictadores latinoamericanos, y descubrir que su formación incluyó documentación que grupos defensores de los derechos humanos denuncian como "manuales de tortura". Estos manuales (que estaban en castellano) señalaban las tácticas a utilizarse, que incluían ejecuciones, intimidación, palizas, secuestros, drogas, e hipnotismo. Los manuales también se referían a la conveniencia de "neutralizar a distintos blancos como funcionarios gubernamentales y líderes políticos". Estados Unidos con su doble moral, ha jugado un papel nefasto apoyando a grupos de extrema derecha en todo el mundo, aunque muy especialmente en Latinoamérica, justificándose a través de la práctica de su doctrina de "Seguridad Nacional" y toda su estrategia contrainsurgente que en sus inicios blandió contra el "comunismo internacional" y en la actualidad se enmarca en la "lucha contra el terrorismo".

La historia y la lista de organizaciones fascistas es muy larga, pero tales grupos aparecen y desaparecen siempre ligados a momentos históricos de gran efervescencia social. Los aparatos norteamericanos de información, han trabajado muy bien para ocultar cualquier relación oficial con estos grupúsculos. Las investigaciones de periodistas y de grupos defensores de los derechos humanos, han demostrado y denunciado como los Estados Unidos (al igual que otros estados) promueven, apoyan, protegen, entrenan y arman a muchos de éstos grupos. Están plenamente probados los nexos de la CIA con los católicos de extrema derecha, las actividades de las organizaciones terroristas de cubanos en el exilio y los grupos paramilitares colombianos, chilenos, argentinos, uruguayos, salvadoreños, haitianos, mexicanos, guatemaltecos, etc., que han operado y operan en la llamada "guerra sucia" contra las guerrillas y los movimientos sociales de izquierda, actuando impunemente en todo el continente. Es sumamente inmoral cómo los distintos gobiernos de Estados Unidos califican como terrorismo algunas acciones cuando éstas van dirigidas contra ellos o contra sus aliados, pero simultáneamente continúan promoviendo el mismo tipo de acciones contra Cuba, Venezuela o cualquier país que no se ciña a sus intereses; a estos "terroristas buenos" (como en el caso de los grupos cubanos anti-castristas), pretenden -con un cinismo desmesurado- llamarlos "héroes y luchadores por la democracia y la libertad". Latinoamérica ha sido su laboratorio de contrainsurgencia, y esta estrategia se ha aplicado desde el apoyo a grupos de filiación fascista para derrocar regimenes que no se sometían a sus planes, como en el caso de Allende en Chile, la "contra" nicaragüense, o los escuadrones de la muerte de El Salvador, por poner unos pocos ejemplos. No es casual que los apoyos directos a la oposición anti-castrista y venezolana, a los paramilitares colombianos o los grupos racistas bolivianos como la Unión Juvenil Cruceña, se justifiquen “en la defensa de la democracia” aunque dichos grupos tengan en su ideario un discurso, abierta o veladamente fascista.

FASCISMO, RACISMO Y XENOFOBIA EN EUROPA

En Europa y en el Estado español, los grupos fascistas subsisten semiocultos, disfrazados, tolerados por el sistema. Se habla de ellos solamente cuando salen en los telediarios protagonizando agresiones racistas y xenófobas, encabezan protestas con consignas como: "la lucha contra la inmigración" y son famosos por su infiltración en peñas de equipos de fútbol. Sin embargo, muy ocultos están sus verdaderos ideólogos, patrocinadores y líderes, que se ocultan detrás de partidos políticos autodenominados de "centro", de ONG ’s, fundaciones y asociaciones de fachada, de sectas religiosas ultra conservadoras, así como grupos económicos e intelectuales que producen páginas web, escriben panfletos y realizan tertulias radiofónicas e incluso dominan algunos medios de difusión. Funcionan en un ambiente de tolerancia e IMPUNIDAD, son instrumentalizados, igualmente por demócratas de “izquierda” y derecha, para generar alarma social en determinadas coyunturas, e intentar frenar los avances de los movimientos sociales, golpeándolos o bien intentando dividirlos entre nacionales e inmigrantes. En éstos momentos en que las políticas europeas son dominadas por leyes ultra conservadoras, como la racista criminalización de la inmigración o la pérdida de derechos laborales históricos, los grupos neofascistas ponen su grano de arena, exaltando sus “valores” en terreno abonado, como punta de lanza del nuevo chovinismo, aunque curiosamente ya no monopolizan el discurso que exalta el nacionalismo o la xenofobia donde compiten con los demócratas del panorama.

NUESTRA ESTRATEGIA EN LA LUCHA ANTIFASCISTA

La lucha contra el capitalismo

No existe mejor estrategia para combatir el fascismo, que la lucha contra el sistema capitalista y contra el imperialismo, es tan importante el tener claro y no confundir el fascismo como fenómeno aislado, como el no creer que el antifascismo es un proceso aislado de la lucha de clases. Estar preparados/as

Igualmente es importante para una organización comunista y anticapitalista como la nuestra, tener claro que enfrentar al capitalismo nos lleva a enfrentarnos directamente con su perro rabioso: el fascismo, y que para ello debemos llevar la ofensiva en la lucha ideológica y estar preparados/as colectivamente para evitar o minimizar sus embates y ataques, fundamentalmente a través de la prevención y teniendo clara la connivencia de éstos grupos con el estado, sus cuerpos represivos y judiciales (con los que no necesariamente están siempre en sintonía) así como sus aparatos mediáticos que jugarán siempre a ser juez y parte.

Lo que no debemos olvidar es que cuando los grupos neo nazis o fascistas actúan, lo hacen para cumplir los fines políticos que convienen al estado o al gobierno de turno, como el montaje del “golpe de estado” del 23F.

Desenmascarar a los fascistas

El mismo Mussolini declaró que "el fascismo no tiene ni estatutos ni reglas", con lo que hizo la mejor síntesis sobre los principios ideológicos que lo guiaban, las contradicciones y el oportunismo han sido más abundantes en todos los regimenes fascistas que el seguimiento de una línea ideológica preestablecida. Este oportunismo camaleónico, le ha dado al fascismo la gran ventaja de adaptarse y mimetizar su discurso en lugares completamente diferentes y con realidades históricas o coyunturales que llegan incluso a sorprendernos. Los fascistas se empeñan en camuflarse, pero por mucho que se disfracen les podemos reconocer en sus escritos o discursos:

  Se declaran antiimperialistas, anticapitalistas y sobre todo anticomunistas o Aunque en realidad sólo buscan, como quedó demostrado en la Italia de Musolini, la Alemania nazi o la España franquista, un tipo de capitalismo profundamente autoritario, basado en la plutocracia o predominio de los ricos en el gobierno del Estado.
  Se autodenominan revolucionarios, hablan de una "revolución desde abajo", se disfrazan detrás de reivindicaciones sociales de carácter nacional: repartir la tierra para quien la trabaja, poner las fábricas en manos de los obreros, etc.

Por ello, la denuncia del fascismo y la lucha antifascista debería integrar a todas aquellas personas que trabajan por la defensa de los derechos contra el injusto sistema social, quienes creen en otras alternativas al capitalismo, y en general todos/as aquellos/as que no reconocemos y combatimos la idea de cualquier tipo de pensamiento único.

Los colectivos y coordinaciones antifascistas

Para nuestra organización es estratégica la participación dentro de la Coordinadora Antifascista de Madrid, que lleva muchos años acumulando experiencia, contactos y mecanismos de trabajo que coinciden en gran medida con nuestra concepción ideológica anticapitalista (aún cuando hay grupos de distintas ideologías) y nuestra visión política sobre la construcción de un movimiento antifascista amplio que contribuya a la unión de fuerzas necesarias para la construcción de un bloque digno heredero de la experiencia del Frente Popular. Al interior de la Coordinadora debemos incidir y hacer lucha ideológica, con humildad y honestidad, sin pretender hegemonizar, defendiendo siempre la UNIDAD entre los diferentes sectores antifascistas, buscando integrar y concienciar, sobre todo a la clase trabajadora, en la lucha contra el fascismo, el racismo y la xenofobia, buscando las alianzas e intercambios de información con grupos antifascistas y anticapitalistas de todo el mundo, contrarrestando la desinformación y el terrorismo mediático que coloca a los grupos fascistas y antifascistas como “dos caras de lo mismo” o “bandas ultras de los dos extremos”. La Coordinadora Antifascista debe crear sus propios medios alternativos y participar en las redes que ya existen, elaborando documentales, panfletos, periódicos, radio alternativa, etc y crear estructuras paralelas que le permitan abrir espacios de denuncia junto a otros colectivos, que investiguen y desenmascaren a grupos manipulados como el Movimiento contra la Intolerancia, Manos Limpias o algunos oscuros sindicatos de policías.

Es fundamental la implicación de la Coordinadora en el movimiento reivindicativo de los inmigrantes, como el que busca erradicar los centros de detención de inmigrantes, la denuncia de la criminalización de la inmigración indocumentada y apostar por situar e identificar ésta lucha dentro del marco de las contradicciones de clase del sistema capitalista.

Tarea central ha de ser también, el continuar e incidir más aún en el trabajo y concienciación en los barrios, para ello es fundamental el trabajo de las asambleas antifascistas zonales, crear nuevas asambleas donde de lugar a ello e intensificar los contactos y relaciones en los barrios con colectivos, asociaciones vecinales o de inmigrantes, etc...

OTRAS COORDINACIONES

También es fundamental tener otras coordinaciones tácticas más amplias, como la coordinación existente a nivel de Madrid, donde se trabaje de manera más general y amplia, debemos tener en cuenta que hay sectores que también participan del antifascismo a los cuales no vamos a poder llegar desde la coordinadora antifascista y este es un buen ámbito en donde poner cuestiones en común, pero también con incidencia distinta, tener en cuenta aunque debemos ser muy cuidadosos/as conociendo que éstas coordinaciones tienen una mayor permeabilidad, tanto de los cuerpos represivos del estado, como de los mismos grupos de la extrema derecha.


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