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Con el pueblo catalán y su derecho a decidir

Ante el aumento en la escalada de represión al proceso de auteodeterminación del pueblo de Catalunya debemos mostrar todo nuestro apoyo y solidaridad con las y los catalanes. Nos encontramos ante una verdadera ofensiva mediática, judicial, policial y política. Vemos que desde que se inició el proceso del referéndum desde los medios de comunicación controlados por la burguesía española se ha venido manipulando y criminalizando al pueblo catalán, vemos como el Estado español ha venido amenazando al proceso y como ha ido cumpliendo con ello. Tras amenazas a dirigentes políticas catalanas, la prohibición y suspensión de actos públicos tanto en Catalunya como en otros puntos del Estado, la incautación de propaganda, los registro para evitar que salgan papeletas de votación, listas electorales y censos de población, la clausura de páginas web, las amenazas e imputaciones a funcionarias, alcaldesas y diputadas de la Generalitat, el aumento de las fuerzas represivas y de ocupación españolas en territorio catalán, las entrada a almacenes y a oficinas de la Generalitat y la detención de personal, funcionarias y diputadas de la misma, podemos afirmar con toda rotundidad que nos encontramos en un verdadero Estado de Excepción. El Estado español no ha escatimado en poner en marcha todo su aparato represivo, ni va a escatimar en aumentar el grado de represión, nos encontramos ante la suspensión de la Autonomía de Catalunya aunque no se haya aplicado oficialmente el artículo 155 de la Constitución Española. Observamos cómo la burguesía española a través del aparato del estado está a pleno rendimiento con el objetivo de mantener sus intereses intactos, como pretende conservar los restos de un imperio en descomposición para seguir sangrando a nuestra clase tanto dentro del Estado como en otros puntos del planeta.

Por otro lado venimos observando como un amplio sector de la izquierda a nivel estatal se ha posicionado del lado del Estado español, del lado de las oligarquías financiera y terrateniente, del lado de la reacción. Si no ha sido con el argumento de "la ausencia de garantías", ha sido con el argumento de "la dirección de la burguesía catalana en el proceso", "la falta de un verdadero apoyo popular", etc, como si la unidad de España atendiese a los intereses de la clase obrera. Estos destacamentos, organizaciones y partidos, en lo referido al derecho de autodeterminación de los pueblos y naciones del Estado español, parecen comulgar más con los de "una, grande y libre" que con el pueblo catalán. Y es que no nos pueden valer las medias tintas, no podemos estar contra la represión ejercida sobre Catalunya y estar a la vez en contra de su derecho a la autodeterminación, o estamos con el Estado español o estamos con Catalunya, o estamos con la represión o estamos con las represaliadas, o estamos con el estado burgués o estamos con el movimiento popular.

También vemos como la lucha popular va en aumento por todo el Estado gracias a la brecha abierta por el pueblo catalán, poniendo en evidencia el carácter represivo y antidemocrático del Estado español. Y es que es la primera vez que bajo el marco del Régimen del 78 unas elecciones sí suponen un verdadero desafío para el propio sistema. Hoy el pueblo catalán es la punta de lanza del movimiento y de la lucha popular, el Referéndum del 1-O representa una victoria para la clase obrera de todo el Estado, es un auténtico acto de desobediencia a las clases dominantes que ven peligrar en cierto grado sus intereses, hoy es Catalunya, mañana pueden ser Galiza, Euskal Herria, la sanidad, la vivienda, la educación, el trabajo, el aborto, la igualdad salarial y un largo etcétera. También podemos asegurar que según vaya en aumento la lucha popular, aumentará la represión del Estado y ,que como ya hemos comentado anteriormente, ya nos encontramos ante una situación excepcional, por lo cual se requieren métodos de lucha excepcionales. Si la clase obrera se ve ante una situación de represión debe saber responder con la misma o mayor contundencia para asegurar su victoria, tomemos ejemplo de la lucha contra la segregación racial en EEUU, las luchas por la liberación nacional de los pueblos oprimidos, las Repúblicas autoproclamadas en el Donbass, las huelgas obreras, etc. Y es que la legalidad es una cuestión de poder, y el poder debe tomarse, porque al igual que el colonialismo, el nazismo, o el apartheid fueron legales hasta que se derribaron, el Estado español y su legalidad pueden correr la misma suerte. Si el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán es ilegal habrá que hacerlo legal con los métodos que sean necesarios para ello.

Hagamos un llamamiento a la solidaridad con el pueblo catalán desde el resto del Estado y a la legítima desobediencia de la clase obrera catalana a las imposiciones de la burguesía española.

¡TIREMOS FUERTE PARA QUE CAIGA LA ESTACA!

I. Selami