Mar12112018

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¡Aragón internacionalista!

¡Basta de agresiones imperialistas, bases fuera!

La democracia, los derechos humanos, la civilización, los valores europeos/occidentales, la libertad… Tales son los argumentos de los imperialistas y sus lacayos ante cualquier intervención “humanitaria”. Mentiras, tan distantes de la realidad, que parecen más bien un mal chiste. Mentiras con las que los enormes monopolios y sus representantes políticos nos intoxican día sí y día también gracias a sus medios de comunicación. 

En el mundo en el que vivimos, dominado casi en su plenitud por uno u otro tentáculo de alguna multinacional, no hay lugar para la paz. En cualquier lugar donde se establezca, por mínima y limitada que sea, cualquier oposición a la dominación imperialista, no tardaremos en encontrar a algún vocero del capital monopolista pidiendo la necesidad de democracia o algún otro concepto abstracto y mentiroso como los que enumerábamos antes. Así de justo es nuestro mundo. Solo en lo que va de siglo, los imperialistas no se han contentado con expoliar a los pueblos del mundo entero, sino que han intervenido militarmente –explícitamente o no, poco importa- en Yugoslavia, la RDC, Malí, Siria, Libia, Ucrania, Venezuela, Nicaragua, Afganistán… y podríamos seguir. No hay un cambio de paradigma. No hay un “fin de la historia”, como proponía el propagandista yankee Fukuyama. Sigue reinando el mismo sistema criminal: el capitalismo en su fase imperialista, contra el que se levantaron y se siguen levantando los pueblos del mundo entero. Por eso, hoy como ayer, es tiempo de lucha contra la barbarie, que no está por llegar, sino que lleva ya asentada tiempo.

Mientras tanto, en el estado español, una de esas tan alabadas “democracias”, se aumenta el presupuesto militar en un 10,7% hasta el total de 9 255 millones de euros, mientras privatizan la sanidad y educación, desahucian a familias de sus casas y mantienen pensiones y salarios de miseria. El imperialismo se está armando hasta los dientes, más de lo que ya lo está, pues saben bien que su ambición de conquista de nuevos mercados para la exportación de capital no es posible sin regímenes políticos que lo permitan. Y el imperialismo impone sus deseos, a sangre y fuego, destruyendo incontables vidas de millones de personas en todo el mundo.

Sólo en Zaragoza, existen 2 bases militares. El centro de adiestramiento de San Gregorio, uno de los más importantes del ejército español y que cuenta con una superficie de unas 34 000 hectáreas y un perímetro de 108 km, siendo uno de los campos de tiro más grandes de Europa. La otra es la base aérea de Zaragoza, base que perteneció históricamente a los EEUU durante la guerra fría y que pasó a ser propiedad del estado español en 2004. Base que desde el pasado 16 de mayo vuelve a estar cedida a los EEUU, por supuestas reparaciones en la base española-americana de Morón de la Frontera (Sevilla), supuestamente durante 6 meses. Base de la que salieron aviones a bombardear Siria el pasado 14 de abril, mostrando la total connivencia del estado español con el imperialismo y las agresiones militares a países soberanos. Es nuestra obligación frente a la historia señalar, denunciar y confrontar el imperialismo, priorizando el de nuestra burguesía, actuando en consecuencia y sin medias tintas.  

La clase obrera del estado español se hunde cada día más y más en la miseria, ahogada por los mismos que tiñen el mundo entero con sangre de las oprimidas. No hay espectadores, hay que actuar. Solo el recuperar un partido comunista y una férrea organización nos permitirá combatir a los imperialistas antes de que sea demasiado tarde.

¡Aragón internacionalista!

¡Basta de agresiones imperialistas, bases fuera!