Dom07222018

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Luchar es legítimo y solidarizarse es un deber

La operación llevada a cabo en el día de ayer por la guardia civil contra los Comités de Defensa de la República no es más que un paso más en la escalada represiva de la que ha sido un elemento importante la criminalización mediática de dichos organismos en los últimos días, blanco de las iras de los medios afines al poder por su defensa consecuente de los derechos del pueblo catalán.

Una vez más el instrumento represivo es la siniestra Audiencia Nacional, tribunal de excepción cuya disolución es, más que una necesidad, una urgencia, bajo cuyo manto todo vale para reprimir cualquier atisbo de disidencia.

La acusación es esta vez de rebelión (una vez más), y terrorismo.

La estrategia del poder de criminalizar para dividir es tan antigua como la opresión. Atemorizar a algunas, reprimir a otras e integrar como oposición "moderada" a las de más allá es la fórmula de división con la que el poder ha abordado toda lucha de liberación nacional o social.

La palabra "terrorismo" viene de terror, y en lo que respecta a los últimos tiempos, el pueblo catalán, como en tantas ocasiones la clase obrera y otros pueblos del Estado español, han sufrido el terrorismo policial y patronal, como el pasado 1 de octubre en Catalunya.

La solidaridad es un deber frente a los embates del poder. Apoyar a los CDR de Catalunya es apoyar todas las luchas frente a un sistema que en los últimos tiempos se está quitando la máscara.

Contra la criminalización de los CDR solidaridad y apoyo.

Disolución de la Audiencia Nacional.

Fuera fuerzas de Ocupación de Catalunya