Mié09192018

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Si no luchamos juntas, nos matarán por separado.

A principios de octubre advertíamos sobre la quimera idealista de un referéndum pactado entre el Estado español y Cataluña, así como que el Estado, de hecho, estaba dispuesto a profundizar en su dinámica represiva contra el pueblo catalán. Durante los últimos meses, la crisis política del Estado, en paralelo a la crisis estructural del capitalismo, se ha agudizado hasta el punto de que, incluso la prensa burguesa internacional, ha puesto en tela de juicio el carácter democrático del Estado español. "¿España se está comportando como un Estado fascista?", preguntaba la BBC a sus espectadores tras los primeros encarcelamientos  y la aplicación del  155  a finales de 2017. A su vez, el New York Times publicaba el mes pasado un artículo en el que se cuestiona la libertad de expresión en España, aludiendo al proceso judicial del rapero Valtonyc, el encarcelamiento de los titiriteros en 2016, la persecución a usuarios de twitter, la condena al colectivo musical La Insurgencia, o la censura de la obra de Santiago Sierra, "Presos políticos en la España contemporánea". El mismo artículo habla de la Ley de Seguridad Ciudadana -Ley Mordaza- como un intento de "controlar la propagación de las protestas masivas durante la crisis financiera"

La crisis política en Cataluña sigue siendo la mayor brecha abierta al Régimen español en los últimos tiempos.  Eso es indudable,  y en ese sentido nos reafirmamos en la línea de defensa sin fisuras del derecho de autodeterminación del pueblo catalán. Sin embargo, no podemos pasar por alto que la agudización de las contradicciones de clase se acelera en todo el Estado a la misma velocidad que la policía desenfunda sus porras, y que la represión que hoy se ejerce sin tapujos contra las legítimas aspiraciones nacionales de Cataluña puede desatarse con la misma contundencia, y de hecho así sucede, contra cualquier articulación popular en contradicción con los planes del capitalismo en el Estado español. La la lucha por el derecho a decidir, la lucha por la III República, la lucha de los pensionistas, de los parados, de las mujeres, de los trabajadores en conflicto... en definitiva, la lucha de todo el conjunto de la clase obrera atraviesa un tiempo histórico que nos exige unidad frente a las brutales embestidas del enemigo. Es preciso recordar las sencillas palabras atribuidas al Che Guevara; "Si no luchamos juntos, nos mataran por separado". Debemos ser conscientes de nuestra obligación como comunistas de defender el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán fuera de esas fronteras, apoyando su causa y utilizando nuestras propias reivindicaciones para debilitar la estructura opresiva que es el Estado español.

Necesitamos articular la solidaridad y recuperar la lucha por la amnistía de todas y todos los presos políticos, pero a su vez, las comunistas tenemos la imperiosa tarea de construir  la única herramienta que históricamente ha permitido a la clase trabajadora tomar las riendas de su destino. Esa herramienta no es otra sino el Partido Comunista. Debemos luchar unidas, pero organizadas. Recuperamos las palabras de Lenin expresadas en su texto "El derecho de las naciones a la autodeterminación" de 1914, que son perfectamente extrapolables al contexto actual del Estado español: "Luchamos sobre el terreno de un Estado determinado, unificamos a los obreros de todas las naciones de este Estado, no podemos garantizar tal o tal vía de desarrollo nacional, vamos a nuestro objetivo de clase por todas las vías posibles" Necesitamos todas las manos, toda la inteligencia, todo el entusiasmo y la fuerza que cada una de nosotras y nosotros podamos aportar. El momento es ahora. 

¡LA CAUSA DEL PUEBLO CATALÁN ES LA CAUSA DE TODOS LOS PUEBLOS!

¡DEFENDER EL DERECHO DE AUTODETERMINACIÓN DE CATALUÑA!

¡LEVANTAR LA BANDERA POR LA III REPÚBLICA!

¡LEVANTAR LA BANDERA ROJA Y CONSTRUIR EL PARTIDO COMUNISTA!

¡AMNISTÍA PARA TODAS Y TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS!

 

Iniciativa Comunista, marzo de 2018