Dom05272018

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Arde Lavapiés

La policía de Madrid mata a Mmame Mgabe, trabajador y vecino de Lavapiés.

La noche comienza a asomarse en el centro de Madrid, como tantas veces el día termina antes de lo esperado para los trabajadores conocidos como “manteros”, que venden mercancías como medio de subsistencia en el centro de Madrid.

Al igual que el ruido, el turismo o los coches, las carreras con la manta a la espalda se han convertido en algo cotidiano para quienes viven por la zona. La policía no puede permitir que ese alquiler tan caro que pagan las grandes firmas del centro tengan competencia “desleal”. Y cuando decimos que no pueden permitirlo, es cueste lo que cueste, inclusive si se llevan por delante la vida de un joven que se gana la vida como puede.

La noche del quince de marzo no ha sido una noche más de carreras huyendo de la policía para Mmame Mbage. La noche del quince de marzo ha sido la última para un joven trabajador cuyo único delito ha sido trabajar para sobrevivir. No le mató las políticas criminales del imperialismo sobre su país de origen, tampoco le mató la larga travesía para llegar a Europa, ni el infranqueable muro de sangre que tiñe el mediterráneo de la sangre de miles. Le mató la policía de Madrid persiguiéndolo primero y negándole la atención médica después.

La noche llora llama y barricada en su recuerdo, porque hoy todo Lavapiés entristece y protesta como puede, con rabia e impotencia, la impotencia de quienes siempre ponen los muertos, de quienes hacemos engordar sus cuentas corrientes, de quienes somos el sustento y a la vez la condena de quienes más odiamos.

No les basta con evitar que tengamos trabajos dignos, con expulsarnos de nuestras casas para lucrarse con el turismo, de matar el comercio y llenar las calles de escaparates de artificio y frivolidad, de garantizarse de que la droga se venda en cada esquina, además también nos matan.

Y nos seguirán matando hasta que digamos basta, nos organicemos y plantemos cara de forma coordinada y dirigida. No basta con la rabia, ni con la protesta, tampoco basta con presión, no hay manifestación o llamarada que pueda con ellos si no estamos decididos y decididas a crear un mundo nuevo.

Frente al despliegue policial, de lo más profundo de la garganta de un amigo de la víctima ha salido “LA ÚNICA SOLUCIÓN PARA EL NEGRO ES LA REVOLUCIÓN”. Honremos la memoria de Mmame y hagamos la revolución.

 

Iniciativa Comunista, marzo 2018