Dom06242018

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Con las trabajadoras de Figueruelas

El pasado mes de Noviembre, el monopolio automovilístico francés PSA, dueño de Peugeot, Citroën y del grupo europeo de General Motors desde Agosto de 2017, anunciaba sus planes de futuro para la planta de Figueruelas (Zaragoza): nada nuevo bajo el sol, menos derechos para las trabajadoras de la planta. Entre las medidas adoptadas y ratificadas ayer con 2897 votos (59%) a favor y 2008 (41%) en contra: congelación salarial para 2018 y aumento de salarios en un 50% del IPC para 2019 y 60% del mismo para 2021 y 2022, subida de 15 a 18 turnos, reducción del 5% en los pluses de nocturnidad, eliminación de las pausas de 5 min para el bocadillo…

Pero no es casualidad que se haya aceptado este “acuerdo”, el pasado martes 23 de Enero, los sindicatos anunciaban el cese de la negociación si no se aceptaban 5 puntos básicos irrenunciables, a lo que la empresa respondió con un durísimo chantaje comunicando que no los aceptaría y paralizaría al producción del nuevo Corsa previsto para 2019, trasladando su producción a la planta de Vigo. Mientras OSTA y CGT se mantenían firmes, CCOO, UGT y Acumagme aceptaban los planes de la empresa, mostrando una vez más la colaboración de estos sindicatos con la patronal y el lastre que representan para la organización de la clase obrera, destruyendo su voluntad de lucha.

Sin embargo, la responsabilidad se traslada más allá incluso de estos sindicatos. La planta de Figueruelas cuenta con una plantilla de unas 5600 trabajadoras y emplea indirectamente a unas 28000. Es el corazón industrial de Aragón y se calcula que produce el 23% del PIB de la comunidad autónoma.

No se han hecho esperar la intervención alarmista de los medios voceros del régimen, narrando una situación para amedrentar a las trabajadoras, tanto de la fábrica como de todo el estado, y las presiones para acatar el chantaje empresarial, con intervención directa del Presidente del Gobierno de Aragón, el “socialista” Javier Lamban y el ministro de economía del PP Luis de Guindos, para mediar e implorar a la empresa y presionar a los sindicatos.

Desde Iniciativa Comunista queremos manifestar nuestra solidaridad y apoyo con la lucha de las trabajadoras de la planta Opel de Figueruelas, sometidas al enésimo chantaje del capital en un contexto de acelerada degradación de los derechos laborales del conjunto del proletariado. Asimismo, saludamos los encomiables gestos del conjunto de trabajadoras y trabajadores de la planta de Citroën en Vigo, que han apelado a la  solidaridad proletaria dejando claro que no van a someterse a las bravatas de la dirección de empresa, que ha amenazado con llevarse la producción de Figueruelas a tierras gallegas. 

Dadas estas premisas subrayamos la perentoria importancia que tiene la organización de la clase obrera en este contexto. El sistema capitalista no constituye sino un lastre incapaz de proveer de los medios que garanticen el bienestar de las clases trabajadoras, incluso en los centros imperialistas. 

No obstante, dicha organización no puede limitarse a la mera lucha económica. Es por ello preciso dar el salto a formas de lucha cualitativamente superiores para poder superar el capitalismo, es preciso reconstituir un partido comunista.

¡Abajo el chantaje del capital!

¡Que viva la lucha de la clase obrera!