Mié12132017

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Hay salida contra la violencia machista: autodefensa y rebelión

Hasta el 12 de noviembre son ya 90 víctimas mortales de violencia machista en el Estado español. Entre ellas hay mujeres, pero también niñas y niños, que han sido asesinadas por hombres machistas, producto de un sistema cruel en el que se aboga a las mujeres a la total indefensión y sumisión, mientras los hombres reciben privilegios y “derechos divinos” sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas.

Nos vende una y otra vez que la institucionalización de la lucha contra la violencia machista es la solución a la que debemos recurrir; pero nosotras defendemos que esto no es suficiente, que nos invisibiliza y nos relega a un papel secundario donde nuestra voz se ve ahogada si hablamos más de la cuenta, o nos salimos del programa político. La perpetuación de los roles tradicionales de género asignados a las mujeres no va a desaparecer con cuatro campañas institucionales, sino que va a desaparecer cuando las mujeres, organizadas y conscientes, luchemos contra ello en cada rincón y en todos los ámbitos de la vida.

Los asesinatos son la cúspide de todo un sistema que pretende subordinarnos para mantener el papel del patriarcado en el sistema capitalista, condenándonos a ser el sostén de la unidad familiar y, con ello, el blanco de las agresiones machistas. Esta sociedad pretende que sigamos naturalizando la relegación de la mujer a los cuidados; que normalicemos que nuestras parejas hombres son nuestros dueños y que cualquier hombre pueda ver nuestro cuerpo como un objeto que le peretenece y sobre el que tiene derechos, desembocando en las agresiones sexuales, acoso, violaciones y asesinatos por el simple hecho de haber nacido mujeres.

Hemos visto con el caso de la llamada “manada” cómo de institucionalizado está el machismo y cómo de acepetado está socialmente que no sólo nos violen, sino que además nos digan cómo hemos de gestionar emocionalmente esa aberrante agresión e incluso cómo tenemos que comportarnos y vestirnos para poder encajar en el papel de víctima. ¡De ser SU víctima!

Ante las agresiones que sufrimos día a día, la única salida que tenemos es la organización para nuestra defensa y la concienciación social. Debemos canalizar la rabia y cambiar las tornas, defendernos ante cualquier modo de violencia machista dando respuesta ante cualquier agresión haciendo que el miedo cambie de bando y que el sistema caiga. Porque en contra de lo que pretende el patriarcado, unidas y rebeldes somos poderosas.

 

¡No estás sola! Organizadas, somos invencibles.