Mié07262017

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14 de abril, la lucha continúa

El 14 de abril de 1931 se proclamaba en el Estado español la II República, una república elegida por un pueblo harto de monarquías sanguinarias y harto de vivir en la miseria mientras los señores feudales, burgueses y nobles se enriquecían a costa de su dura labor.

Los pueblos del Estado pagaron con su sangre tal osadía, cuando el fascismo -apoyado por las llamadas “democracias occidentales”- quiso acabar con aquellas semillas de esperanza que surgían al albor de la mayor revolución proletaria conocida hasta el momento: la Revolución de Octubre.

Hoy, 86 años después, el yugo monárquico continúa asfixiando a la clase trabajadora. Pero deben saber que cuando se entierran semillas, florece de nuevo la primavera. Nosotras y nosotros somos quienes tenemos el legado histórico de continuar la lucha de ese pueblo que aún hoy sigue en las cunetas. Tenemos la obligación de acabar con la corona que impuso el dictador tras cuarenta años de terror y castigo a la lucha popular; de tortura hacia los valientes que se atrevieron a alzar la voz; de asesinar a quienes no quisieron formar parte del peso muerto de la historia.

Nos encontramos en un contexto en el que se vuelve a mostrar la intrínseca corrupción de esta “nuestra” monarquía, que opera con la más absoluta connivencia de todos los pilares del capitalismo. La desfachatez de esta institución está ahora en boca de todo el mundo, su impunidad eleva la ira, y las y los comunistas debemos alzar la bandera de la república socialista con más orgullo que nunca, llamar al pueblo a acabar con esta institución arcaica y continuar luchando por nuestros derechos y por la justicia para nuestra clase.

Debemos luchar por construir una república que permita la autodeterminación de los pueblos, que rompa con las estructuras imperialistas de la UE y la OTAN, que abogue por destruir la alianza entre el patriarcado y el capital y cuyo objetivo sea destruir este sistema criminal para construir la que consideramos la única alternativa viable para la clase trabajadora: la sociedad socialista.

A 100 años de la Revolución de Octubre, recordamos a quienes nos legaron el hilo rojo que conduce a la emancipación de nuestra clase, un hilo que siguieron tejiendo aquellas y aquellos valientes que defendieron con su vida la lucha por la democracia en contra del atroz fascismo.

El mejor homenaje es continuar la lucha.

¡República. Autodeterminación. Socialismo!